El estudio, que en el país estuvo a cargo de un equipo coordinado por el sociólogo Wilfredo Lozano bajo la dirección de los investigadores de la OCDE, David Khoudour y Lisa Anderson, da a conocer el impacto de los movimientos migratorios en el mercado laboral, la agricultura, el sector salud y los servicios financieros visto desde la emigración, la inmigración, y la migración de retorno.
En la presentación realizada en la Universidad Iberoamericana (UNIBE), el ministro de Economía, Isidoro Santana, valoró los datos que arroja el estudio y citó como información relevante que solo el 38% de los trabajadores inmigrantes tiene contrato de trabajo formal, mientras que el 27% goza de beneficios de salud y el 16% de jubilación.
Otro hallazgo relevante de la investigación es que las remesas recibidas parecen reducir la necesidad de trabajar en los hogares receptores que en los que no las reciben, mientras que en contraste los hogares que han perdido uno o más miembros por la emigración y no reciben remesas reflejan una mayor necesidad de trabajar que los demás miembros del hogar.
El ministro de Industria consideró que las recomendaciones que hace el estudio para que se implementen políticas públicas orientadas a sacarle provecho a la inmigración deben ser ponderadas porque otros estudios refieren impactos que deben ser ponderados.














