El acceso a vías de migración regular y segura sigue contribuyendo al crecimiento económico y al desarrollo en todo el mundo. Es una de las constataciones de un nuevo informe publicado hoy por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) en el marco de la semana del Foro de Examen de la Migración Internacional celebrado en Nueva York.
El Informe sobre las Migraciones en el Mundo 2026 demuestra que la restricción del acceso a estas vías no detiene la migración, sino que la desvía hacia rutas más irregulares y peligrosas. Ello acrecienta los riesgos para los migrantes y los costos para los Estados, limitando al mismo tiempo los beneficios generales del fenómeno migratorio.
La migración sigue teniendo un papel central en la economía mundial. A mediados de 2024, se estimaba que había 304 millones de migrantes internacionales, es decir, aproximadamente el 3,7% de la población mundial, porcentaje que se ha incrementado gradualmente con el paso del tiempo. La cifra de trabajadores migrantes internacionales también ha ido en aumento y, entre 2013 y 2022, se incrementó en más de 30 millones de personas, según las estimaciones disponibles más recientes.
Los flujos financieros procedentes de los migrantes siguen siendo un mecanismo clave de apoyo. Según las estimaciones, se preveía que las remesas en 2024 ascendieran a 905.000 millones de dólares EE.UU., cuantía que comprendía 685.000 millones de dólares EE.UU. destinados a países de ingreso bajo y mediano. Estos flujos ya superan la suma de la asistencia oficial para el desarrollo y la inversión extranjera directa.














