La grasa corporal común (grasa blanca) almacena energía sobrante (calorías de más) y no es fácil hacer que las libere y por consiguiente que dicha grasa disminuya. En cambio, la grasa marrón (también denominada grasa parda) es conocida, entre otras cualidades, por su capacidad de usar las calorías de los alimentos para generar calor en vez de almacenarlas, lo cual ayuda al cuerpo a mantenerse caliente en ambientes con temperaturas bajas. Dicho de modo simple, la grasa blanca puede conducir a acumular kilos de más, y la marrón no. Ante el auge del sobrepeso y la obesidad en buena parte de la población de las naciones industrializadas, encontrar modos de promover en el cuerpo la grasa marrón en detrimento de la blanca se perfila como una vía prometedora para adelgazar de manera eficaz y con poco o ningún esfuerzo por parte de la persona.
Unos científicos, con ayuda de una inteligencia artificial, han descubierto que un fármaco para la presión arterial, recetado con frecuencia, podría estimular la actividad de la grasa marrón.
El estudio lo ha realizado un equipo encabezado por Nicolás Gómez-Banoy, de la Universidad Rockefeller en la ciudad estadounidense de Nueva York.














