La Oficina Judicial de Atención Permanente del Distrito Judicial de Santiago impuso este martes medidas de coerción a los once agentes de la Policía Nacional, acusados de abatir a cinco jóvenes el pasado 10 de septiembre en una plaza comercial de La Barranquita, en Santiago.

La jueza Yeritza Cabral decidió imponer tres meses de prisión preventiva a cuatro de los agentes, mientras que los siete restantes deberán cumplir con una garantía económica de un millón de pesos cada uno mediante una compañía aseguradora, además de presentación periódica y impedimento de salida del país.