Emprender en un negocio desde afuera suena muy bonito, pero desde adentro, la realidad que se vive, no es color de rosas. En ocasiones, la presión constante, las largas jornadas y la falta de estructura terminan impactando directamente la vida familiar.

La historia de la familia de Igor Casanova es un ejemplo de ello. Un desorden empresarial contribuyó a que sus padres se separaran y, durante mucho tiempo, él solo podía ver a su mamá mientras trabajaba.