La palabra altruismo se queda corta cuando hay que hablar de Honna Silfa. Ella es una ortopeda infantil que, desde el año 2005 se ha dedicado a fortalecer los huesos de los ‘niños de cristal’. En términos más científicos, pacientes con osteogénesis imperfecta, una enfermedad que provoca que los huesos se quiebren hasta con un abrazo.

Esta mujer ha sido testigo de lo triste que resulta para algunos padres no poder abrazar a sus hijos con esta enfermedad por temor a hacerle daño. “Me duele en el alma saber que a muchos de ellos les duelen los abrazos. Es muy duro ver cuando la madre o el padre llegan hasta nosotros con su niña o su niño cargado en una mantita, con tanto cuidado para evitar que sus huesitos se rompan”. Dar esta explicación la conmueve, pero prefiere hacerse la fuerte.

Logrado el objetivo de demostrar su fortaleza, Honna opta por traer a colación un dato positivo. Claro, sin dejar de decir que esta enfermedad no se cura. “Cuando se le busca ayuda a tiempo, el pronóstico de mejorar es por