El agrandamiento o hiperplasia de la próstata es el aumento de tamaño de esta glándula no relacionado con el cáncer y es una condición de ocurrencia frecuente a medida que los hombres envejecen.

La hipertrofia benigna de la próstata puede producir síntomas, como necesidad frecuente o urgente de orinar, dificultad para empezar a orinar, chorro de orina débil, interrupciones en el chorro de la orina, orinar más a menudo por la noche e imposibilidad de vaciar completamente la vejiga.

Aunque la próstata crece de manera benigna en la mayoría de los hombres, no todos desarrollan síntomas y tampoco existe necesariamente vinculación entre el tamaño de la próstata y ciertos síntomas.

Cuando la hipertrofia o crecimiento benigno de la próstata no produce síntomas, tampoco es necesario iniciar un tratamiento con medicamentos, pero tampoco necesitamos utilizar tratamientos preventivos. El tratamiento normalmente se debe iniciar si existen síntomas como los antes mencionados, y cuando afectan las actividades cotidianas. En algunos casos incluso puede ser necesaria una cirugía o un tratamiento definitivo; aunque, por lo general, primero se recurre a los medicamentos, los cuales suelen controlar bien los síntomas.

Las medidas de autocuidado, tales como restringir las bebidas por la noche, programar viajes regulares al baño durante todo el dí