El director general de Migración, vicealmirante Luis Rafael Lee Ballester, reunió esta semana en la sede central de la institución a inspectores, coordinadores y supervisores de todos los puntos de control migratorio del país para lanzarles un mensaje que combina exigencia y advertencia: el control de los flujos de personas en puertos, aeropuertos y puestos fronterizos no es un trámite administrativo, es un asunto de seguridad nacional.
¿Hasta dónde puede llegar un inspector de Migración: guardia de frontera o garante de derechos?














