La búsqueda de vida extraterrestre en nuestro sistema solar se ha vuelto un poco más emocionante…

 

Unos científicos han descubierto evidencias de que el océano subterráneo que, según todos los indicios, existe en Encélado, una de las lunas de Saturno, contiene un componente clave para la vida.

 

Estos investigadores han detectado fósforo en forma de fosfatos en muestras de hielo de un penacho, a modo de géiser, que expulsó al espacio material interno. Tales fosfatos proceden del extenso océano situado bajo la superficie helada de Encélado. Las observaciones que han analizado las realizó la sonda espacial Cassini de la NASA. Esta nave exploró Saturno y su sistema de anillos y lunas durante más de 13 años.

 

El equipo que ha hecho el hallazgo lo integran, entre otros, Christopher Glein, del Instituto de Investigación del Sudoeste en Estados Unidos, y Frank Postberg, de la Universidad Libre de Berlín en Alemania.

 

El fósforo en forma de fosfatos es vital para toda la vida en la Tierra. Es esencial para la creación del ADN y del ARN, las moléculas portadoras de energía, las membranas celulares, los huesos y los dientes de los humanos y del resto de los animales, e incluso el microbioma del plancton marino. La vida tal y como la conocemos no es posible sin los fosfatos.

 

Y de hecho, los autores del estudio han detectado en el agua del mar de Encélado concentraciones de fosfatos al menos 100 veces mayores que las existentes en los océanos de la Tierra. «Se trata de un resultado asombroso para la astrobiología y un gran paso adelante en la búsqueda de vida más allá de la Tierra», destaca Glein.