Unos científicos han descubierto un sorprendente fenómeno del agua que podría ser útil para impulsar una nueva ingeniería de procesos químicos, dispositivos miniaturizados y otras posibilidades.
Muchos de los eventos naturales y procesos industriales más trascendentales están vinculados al comportamiento del agua. Los autores del nuevo estudio han descubierto que sobre una superficie porosa con dimensiones nanométricas (un nanómetro equivale a la milmillonésima parte de metro) espontáneamente se genera un comportamiento del agua que podría aprovecharse para mejorar múltiples procesos industriales y también impulsar avances en nanofluídica, un campo de conocimiento que tiene un impacto significativo en la biotecnología, la medicina, el diagnóstico clínico y otras áreas.
Se sabe que la interacción entre volúmenes discretos de agua (por ejemplo, dos gotas) conduce a la coalescencia (se “fusionan”) y, por consiguiente, pierden su individualidad. Por lo general, este fenómeno no es deseado en numerosos procesos industriales porque, a modo de ejemplo, puede interferir en la eficiencia de diversos procedimientos químicos o en eventos de transferencia de calor. En este contexto, los autores del estudio hallaron que sobre un material nanoestructurado se produce el fenómeno contrario: las gotas espontáneamente se deforman sobre una superficie nanoporosa ultradelgada y en vez de fusionarse provocan particiones de agua autogeneradas y autosostenibles.














