Aplicando una metodología innovadora, un equipo internacional ha desarrollado una nueva estrategia para el uso sostenible de los recursos geotérmicos superficiales o someros, que son los ubicados a menos de 400 metros de profundidad.

 

A tal fin, se han utilizado datos reales de veinticuatro instalaciones geotérmicas en cinco países europeos, localizadas en Liubliana de Eslovenia, Múnich de Alemania, Basilea de Suiza, Cardiff del Reino Unido y Zaragoza de España.

 

El trabajo es parte de un esfuerzo pionero para promover el uso de la geotermia somera como una fuente de energía alternativa y sostenible para la climatización de edificios.

 

La iniciativa es obra de un conjunto de instituciones europeas entre las que figuran la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) en España y el Instituto Geológico y Minero de España (IGME), el cual depende del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

 

La geotermia somera utiliza la temperatura constante del subsuelo para climatizar edificios de manera eficiente y sostenible. En la actualidad, existen dos sistemas. Uno es la “geotermia somera de circuito cerrado”, que utiliza circuitos cerrados de tuberías enterradas en el subsuelo por las que circula un fluido que intercambia calor con el terreno; un sistema ideal para áreas con espacio limitado y que evita la interacción directa con el agua subterránea.