n la historia de la humanidad, pocos inventos han alterado el curso de la civilización de forma tan silenciosa y omnipresente como el radar. Lo que comenzó como un experimento para «escuchar» barcos entre la niebla, se ha convertido hoy en la columna vertebral de la navegación aérea, la meteorología moderna y la exploración espacial.
¿Qué es el radar y cómo funciona?
El término RADAR es un acrónimo de Radio Detection and Ranging (Detección y Medición de Distancias por Radio). Su funcionamiento es un prodigio de la física clásica: se basa en la emisión de ondas electromagnéticas que viajan a la velocidad de la luz, rebotan en un objeto y regresan a una antena receptora.
Al medir el tiempo exacto que tarda la onda en ir y volver, el sistema puede calcular la distancia del objeto.
El origen: Una carrera contra el tiempo
Aunque los principios del electromagnetismo fueron establecidos por James Clerk Maxwell y demostrados por Heinrich Hertz a finales del siglo XIX, no fue hasta la década de 1930 cuando la necesidad militar aceleró su desarrollo.
El físico escocés Robert Watson-Watt es acreditado a menudo como el «padre del radar». En 1935, demostró que se podía detectar un avión utilizando ondas de radio, lo que llevó a la creación de la Chain Home, una red de estaciones de radar que fue decisiva para que el Reino Unido resistiera los ataques de la Luftwaffe durante la Segunda Guerra Mundial.














