La avaricia es el deseo desordenado de poseer riquezas para fines de atesorarla mucho más allá de las necesidades requeridas para la supervivencia.

La avaricia, la codicia, y por último la ambición desmedida, son sentimientos que influyen en la conducta de la persona.

Erich Fromm describía la avaricia como “un pozo sin fondo que agota a la persona en un esfuerzo interminable de satisfacer la necesidad sin alcanzar nunca la satisfacción».

Por eso, estos individuos se convierten en una especie de círculo vicioso de querer más y más, hasta llegar a la insanidad mental.

Muchas películas han tratado sobre el tema; pero hemos querido recordar un filme de reconocimiento internacional; pero en su estreno, no fue bien recibida por la crítica y el público estadounidense como lo fue el filme “El oro de Mackenna”  (1969).

La trama se desarrolla cuando un jefe Apache, previo a su muerte inminente, le cuenta a un comisario de nombre Mackenna (Gregory Peck) que existe una gran veta de oro custodiada por los espíritus de la tribu como forma de protección.

Sin embargo, el legendario bandido de nombre Colorado (Omar Sharif) se entera de la leyenda y reúne a un grupo de delincuentes con la finalidad de que el comisario (previamente raptado) le indique dónde se encuentra dicho oro para poder hacerse con el mismo.

Durante todo el trayecto surgirán todo tipo de contradicciones; ya que la codicia y las rivalidades entre el grupo, conllevará a duros enfrentamientos que se saldarán con las muertes de algunos de ellos, en lo que se entenderá que habrá más oro para el grupo que quede.

La historia tiene mucha similitud con la conquista española en el continente americano de “El Dorado”, una leyenda que arrastró una verdadera locura por conseguir el preciado metal donde fueron arrasados territorios y vidas humanas por tener algo del preciado tesoro.

El director J. Lee Thompson supo llevar a un elenco de grandes actores para controlar sus egos, sin embargo, por querer alcanzar un atractivo visual que fuera muy llamativo para el espectador, es posible que haya descuidado la coherencia de los parlamentos, resultando un filme que tuvo un crítica demoledora en su momento. Pero como todo velo de misterio, este filme obtuvo ganancias fuera de los Estados Unidos donde gustó y fue del agrado del público.

Posiblemente, el transcurrir del tiempo no le haya hecho honor, pero es una cinta muy bien recordada por una generación que la pudo ver y la disfrutó. Por ello hemos querido rememorarla para los nuevos cinéfilos. Este es un western combinado con acción y suspenso.