Un verdadero competidor siempre va más allá de sus límites para alcanzar sus metas; algunos sacrifican el descanso, sobre entrenan, comen cuando se puede, y otros, hasta renuncian a su patria.
Así es la historia de Jonathan Ruvalcaba, un clavadista de origen mexicano que salió de su país en busca de cumplir su sueño, participar en unos Juegos Olímpicos.
El clavado, luego del fútbol, es el deporte rey en la tierra azteca. Esa modalidad de la natación es la disciplina que más medallas le ha aportado a los mexicanos durante su historia con 15 preseas olímpicas.














