El derecho a una vida libre de violencia es intrínseco de todo ser humano. Ninguna acción u omisión basada en el género, edad, raza, color de piel o estatus social puede violentar este planteamiento.
El concepto implica que se respete la vida, la integridad física, psicológica, emocional y moral de las personas; además, la libertad y la seguridad. Este planteamiento motiva a Yanira Fondeur, presidente de la Fundación Vida sin Violencia y a su equipo de damas voluntarias, a propiciar escenarios de formación en los que se fomente el interés de multiplicar una cultura de paz.
Fondeur visitó las instalaciones de Listín Diario junto a Mildred de Sánchez Noble y Francia Medina de Subero, vicepresidente y vicesecretaria de la entidad sin fines de lucro, con el interés de conversar sobre la labor de la entidad y los proyectos en carpeta.
“La Fundación Vida sin Violencia, desde su creación, hace 13 años, trabaja con el objetivo de promover el respeto, la armonía y la tolerancia en todos los espacios sociales donde convergen los seres humanos”, explica Fondeur.
Para ella, es vital que “se predique con el ejemplo, ser agentes de paz, siendo parte activa de una transformación cultural que estimule la masculinidad respetuosa, afectiva y cuidadora, sin restar importancia al rol de la mujer como conciliadora y a la necesidad de que las autoridades desarrollen más políticas públicas de apoyo al tema”.
El objetivo principal de la entidad es ofrecer información sobre la violencia en sus diferentes manifestaciones, para que la ciudadanía adquiera más conocimiento y pueda ser parte activa en la prevención.
“Además, desde nuestra gestión se propicia el














