La prolongada crisis de agua potable que afecta a Santiago desde el 25 de diciembre ha dejado sin servicio a más de 800 mil personas, generando desabastecimiento, presión económica y afectando a ciudadanos, comercios y sectores vulnerables.
Demóstenes Martínez, presidente de la Fuerza del Pueblo en Santiago, denunció la falta de previsión de las autoridades, lo que ha provocado el agotamiento de botellones de agua y el aumento de precios por parte de los camiones suplidores.














