Israel volvió a bombardear el lunes el suburbio sur de Beirut y anunció que golpeó unos 300 objetivos de Hezbolá en 24 horas en Líbano, en una guerra sin cuartel a la cual Estados Unidos instó a poner fin «lo antes posible».
En este contexto, el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, estará el martes en Israel y el miércoles en Jordania para intentar reimpulsar las negociaciones para un alto el fuego en Gaza y contener una escalada regional.
El ejército israelí afirmó que Hezbolá disparó el lunes unos 170 proyectiles desde Líbano hacia Israel y la milicia libanesa proiraní dijo haber atacado una base israelí de inteligencia cerca de Tel Aviv.














