Fernando Villalona demostró nueva vez en el anfiteatro Altos de Chavón su carisma y poder de convocatoria al lograr reeditar la hazaña 37 años después, con un repertorio de 36 éxitos, más coherente, manteniendo su voz en buen tono, potente, y esta vez agradecido de Dios, al despedirse con los brazos abiertos al cielo y con lágrimas en los ojos en el aforo de piedras.
Sobrio, tomando sorbos de agua, concentrado, sin titubeos ni errores notables, con cuatro cambios de trajes, el «Niño mimado» nativo de Loma de Cabrera, inició 9:41 de la noche con el tema «Seré».
Desde el primer tema logró mantener cautivo al público, identificado con sus poses de siempre y expresiones que le identifican, entre ellas «Eeeeso» y «Volví».
Villalona ofreció un «conciertazo», junto al coro de cuatro cantantes que lo acompañaban y la formidable orquesta de una veintena de músicos, dirigidos por Manuel Tejada.
Merengues y boleros formaron parte del cancionero elegido, con recordados títulos como “Mi pueblo”, “Y te amo solo”, “Quijote”, “Penélope”, “Te amo demasiado”, “Payaso”, “Sonámbulo”, «Respeta mi dolor», entre otros.














