Durante los 12 años que gobernó Joaquín Balaguer, Fernando Casado grabó las criollas “La Gaviota”, escrita por el entonces opositor político Juan Bosch, y “Lucía”, autoría de Balaguer. En sus conciertos siempre interpretaba, primero, la composición del mandatario de esa época y luego la de Bosch. Según sus palabras, eso evitó que tuviera problemas en el régimen que gobernó el país de 1966 a 1978.

“¡El Magistrado, Fernando Casado!” ganó prestigio y popularidad por interpretar boleros y canciones románticas que maravillaban al público, pero mucho más por vocalizar “las criollas”, un estilo de canciones románticas, producto de trovadores populares, mayormente guitarristas, que han inspirado a muchos compositores cultos como a los extintos ex presidentes de la república, Balaguer y Bosch.

Con recuerdos que trae una y otra vez, con voz pausada y una mirada que hurga en el pasado, Fernando Casado recrea sus años vividos, desde su infancia hasta convertirse en uno de las principales voces del canto dominicano.

Su pasado vuela a la Escuela La Normal, teniendo el privilegio de ser alumno del Poeta de la Patria, don Pedro Mir. De él recibió las lecciones de geografía astronómica. Fue un buen alumno y Pedro mucho más que un profesor para él, ya que entre ellos hubo una relación de mucho respeto, y admiración.

Se vivía en plena dictadura trujillista y para entonces, a los profesores se les honraba y distinguía por llevar el pan de la enseñanza a los alumnos. Fernando siempre fue un excelente alumno y por eso se ganó el respeto de sus profesores.

“Sí, fue un gran privilegio para mí haber sido alumno de Pedro Mir, fue mucho más que un profesor, una persona distinguida, con elegancia y gran ser humano”, recordó Casado d