La OIM recurre prioritariamente a enfoques pangubernamentales y pansociales para establecer vínculos entre personas, bienes, servicios, conocimientos e innovaciones de forma segura.
Frente al riesgo actual de que la promesa de no dejar a nadie atrás y los ODS no lleguen a buen puerto, la OIM tiene el empeño de materializar el potencial de la migración ayudando a los Estados a establecer, ampliar y optimizar las vías de migración regular, reduciendo en paralelo la migración irregular.
Se brindará apoyo a los Gobiernos para que, gracias a la migración, puedan hacer realidad sus distintas prioridades de desarrollo, desde la erradicación de la pobreza y la reducción de las desigualdades hasta la creación de ciudades y sociedades sostenibles. Para no dejar a nadie atrás, la Organización deberá defender la integración de los migrantes y la cuestión migratoria en todas las iniciativas de planificación del desarrollo.














