En unos experimentos, se ha detectado una desintegración radiactiva anómala en cobalto-57 inducida por ultrasonido. Este fenómeno, ya de por sí exótico, respalda además una hipótesis llamativa sobre la deformación del espacio-tiempo.
El logro es obra de Stefano Bellucci, del Laboratorio Nacional de Frascati, y Fabio Cardone, del Instituto para el Estudio de Materiales Nanoestructurados, ambas instituciones en Italia.
Los resultados de los nuevos experimentos, que exploran la frontera entre la física nuclear y la geometría del espacio-tiempo, sugieren que una breve exposición a ultrasonidos puede desencadenar una desviación de las leyes de desintegración exponencial convencionales, mediada por distorsiones del espacio-tiempo dependientes de la energía que violan la invariancia local de Lorentz.
El comportamiento anómalo de desintegración radiactiva en el isótopo cobalto-57 se produce cuando se expone a ultrasonidos con una frecuencia de 2,25 megahercios. Esta desviación inesperada de la curva de desintegración exponencial estándar (específicamente en la línea de emisión de 14,4 kiloelectronvoltios del hierro-57) se interpreta a través de la teoría del espacio-tiempo deformado, que postula que bajo ciertas condiciones energéticas, los procesos nucleares ocurren siguiendo una métrica no minkowskiana localmente.
«Bastan unos pocos nanosegundos de activación ultrasónica (menos del uno por ciento de un solo ciclo de onda) para desencadenar efectos medibles que concuerdan con una deformación del espacio-tiempo», explica Bellucci. Estos efectos incluyen una mayor transformación de núcleos de cobalto-57 sin las emisiones de la desintegración radiactiva tradicional, lo que sugiere una transformación nuclear alternativa, no impulsada por la interacción débil.














