Según una investigación de expertos del Fondo Monetario Internacional (FMI), alrededor del 40% del empleo mundial, sería afectado por la Inteligencia Artificial (IA), debido a que cada vez son más las tareas que puede realizar la herramienta, como son la traducción, la síntesis de información y la programación.

Estas tareas, llamadas “cognitivas”, explica la información, implican la resolución de problemas y la comunicación, se consideraban tradicionalmente áreas en las que los humanos tenían una clara ventaja. “Esto contrasta con las tareas rutinarias y repetitivas que ya fueron reemplazadas en oleadas anteriores de automatización”, señala.