Andrés Pumarol y la médico militar Ana Josefa García Cuello han reabierto una herida profunda en el sistema judicial dominicano: la gestión de la salud mental en el banquillo de los acusados.

Más allá del morbo mediático, estos procesos han puesto en evidencia una realidad estadística alarmante en la República Dominicana, ser declarado «inimputable» es una excepción casi inexistente frente a la avalancha de procesos penales ordinarios.