Estas vacaciones de Semana Santa coinciden con el reciente anuncio de Airbnb de prohibir las cámaras de seguridad en espacios interiores en sus alquileres.

Aunque la presencia de cámaras podría ayudar a prevenir robo o daños a la propiedad, no han faltado aquellos que buscan espiar a huéspedes con fines maliciosos.

De hecho, las crecientes denuncias de huéspedes de hoteles, alquileres a corto plazo y cruceros que se han topado con alguna cámara oculta durante su estadía demuestra que se ha vuelto una práctica preocupante.