Uno de los más recientes informes de Naciones Unidas sostiene que una décima parte del mundo pasó hambre el año pasado y que la invasión rusa en Ucrania podría agravar esta problemática, además de impedir la erradicación del fenómeno para el 2030.

Este escenario se ve propiciado por la situación en Ucrania, uno de los mayores productores y exportadores de insumos alimentarios del mundo.