La cumbre sobre Gaza celebrada en Egipto tenía como objetivo consolidar el alto el fuego entre Israel y Hamás, pero, según algunos diplomáticos, terminó siendo una celebración de la renovada imagen del presidente estadounidense Donald Trump como pacificador más que una negociación política.

Trump y los líderes de Egipto, Catar y Turquía —garantes del acuerdo entre Israel y Hamás— firmaron el lunes un documento que, según un diplomático, era «más una declaración de intenciones que otra cosa».

El alto el fuego se mantiene en la Franja de Gaza, pero la mayoría de los detalles del plan de paz de 20 puntos propuesto por Trump aún deben concretarse.