Empatados en las encuestas, Donald Trump y Kamala Harris queman sus últimos cartuchos electorales este lunes a pocas horas de unas presidenciales en Estados Unidos que tienen en ascuas al mundo.

El expresidente republicano y la vicepresidenta demócrata llaman desesperadamente a los estadounidenses a acudir a las urnas, que empezarán a abrir en doce horas en este país con varios husos horarios.

«¡Vamos a votar! ¡Vamos a ganar¡», gritó Harris en Pensilvania que, con 19 votos electorales en juego, es el más importante de los siete estados clave, en los que ningún partido tiene el voto asegurado.