En las últimas décadas, el mercado laboral, tanto nacional como global, ha estado marcado por una constante: el cambio. Un cambio profundo, acelerado por la digitalización, la globalización y la automatización.

La tecnología ha asumido tareas repetitivas, abriendo espacio para trabajos más creativos, humanos y vinculados a las emociones. Hoy, más allá de los productos, las empresas priorizan experiencias significativas para los usuarios; al mismo tiempo, las personas consumen más culturaentretenimiento contenido digital que nunca.