Una singular combinación de esfuerzo mental y tecnología punta ha permitido a un hombre, con las extremidades y otras partes de su cuerpo inmovilizadas, comunicarse por texto a velocidades que rivalizan con las de las personas comunes (sin discapacidad) cuando redactan mensajes de texto en un smartphone.
La parte técnica de la hazaña es obra del equipo del neurocirujano Jaimie Henderson, profesor en la Universidad de Stanford en California, Estados Unidos.
Estos investigadores han acoplado un software de inteligencia artificial a un dispositivo, concretamente una interfaz cerebro-ordenador, implantado en el cerebro del citado hombre con parálisis corporal completa. Para comunicarse, el hombre se imagina escribiendo a mano lo que desea que aparezca escrito en la pantalla. El software interpreta las señales, que son órdenes de movimiento para la mano y los dedos, y que le llegan del cerebro a través de la interfaz cerebro-ordenador, y va agregando las letras correspondientes en la pantalla. De este modo, el sistema convierte rápidamente en texto real en una pantalla de ordenador los pensamientos del hombre sobre escritura a mano.
Utilizando el nuevo sistema, el hombre fue capaz de escribir más del doble de rápido de lo que podía cuando usaba un método anterior desarrollado por los investigadores de la Universidad de Stanford y dado a conocer públicamente en 2017.
Los buenos resultados del nuevo método podrían conducir a avances adicionales que beneficien a los millones de personas en el mundo que sufren parálisis profunda y que además no pueden hablar. Se llega a esta situación de discapacidad por diversas causas, entre ellas lesiones de médula espinal, derrames cerebrales y esclerosis lateral amiotrófica, también conocida como enfermedad de Lou Gehrig.














