En el bádminton, todo comienza con un servicio. Un movimiento que marca el inicio de cada punto. Para Ernick Zorrilla, ese concepto también define su historia, una que pasó de servir tragos en una discoteca a volver a servir el “volante” -con lo que se juega el bádminton- representando a República Dominicana en escenarios internacionales.
Nativo de Monte Plata, en el sector Las Madamas, en Bayaguana, Zorrilla conoció el bádminton gracias a Víctor Ovalles , su amigo de la infancia y actual compañero de dobles.














