El humo blanco en contraste con el verde de las montañas hacía el paisaje fascinante. Era imposible dejar de mirar aquel espectáculo de la naturaleza que no dejaba de sorprender a quienes nunca habíamos visto ese vapor proveniente de las profundidades de la Tierra.

En Kyushu, una región de Japón caracterizada por sus fuentes termales (agua caliente), este no es un fenómeno extraño, pues se trata un proceso geotérmico natural que se manifiesta en la superficie.

Hay lugares en los que en el interior de la Tierra hay grandes depósitos de calor.

Se estima que a 30 o 50 kilómetros de profundidad la temperatura puede llegar a los 1,000 grados Celsius y mientras más se desciende más sube la temperatura. Esto es lo que se conoce como energía geotérmica.

Este es un tipo de energía renovable que desde principio de 1900 algunos países comenzaron a desarrollar y que en la actualidad se considera una alternativa para tener una matriz energética sostenible.

En Japón, compañías como Kyushu Electric Power han ganado liderazgo en la generación geotérmica y han comenzado a expandirse hacia otros lugares, incluyendo América Latina.

Durante un encuentro con los participantes en el “Programa de invitación para los medios de comunicación extranjeros a Japón: Tecnología y experiencias de Japón que contribuyen a las tareas del desarrollo en Latinoamérica -Medio ambiente y Energía renovables-”, auspiciado por la Agencia Japonesa de Cooperación Internacional (JICA), ejecutivos de la empresa manifestaron que tienen gran interés en continuar expandiéndose.

“Ahora mismo estamos buscando lugares adecuados para nuevas construcciones.

Nosotros pudiéramos colaborar con la construcción de centrales en otros países”, expresó uno de los directivos, quien destacó que Kyushu Electric Power y otras compañías japonesas están haciendo investigaciones en la región en busca de energía geotérmica.

Los países que estén interesados en desarrollar la energía geotérmica sólo deben contactarlos, precisaron los ejecutivos.