En Japón se refieren a Shohei Ohtani como “kanpeki no hito” (la persona perfecta) debido a sus modales y su conducta impecable.
Esa imagen puede haber recibido un golpe cuando los Dodgers despidieron a su buen amigo e intérprete Ippei Mizuhara el miércoles por acusaciones de que apostó ilegalmente y robó el dinero de Ohtani para pagar deudas.
El bufete de abogados que representa a Ohtani lo calificó de “robo masivo” en un comunicado.
Se suponía que la Serie de Seúl, los primeros juegos de la MLB en Corea del Sur, sería un escaparate para Ohtani ante una fértil audiencia de béisbol en Asia. Los juegos entre San Diego y Los Ángeles estaban programados antes de que firmara un contrato por 10 años y 700 millones de dólares con los Dodgers en diciembre. Para la MLB, las estrellas parecían perfectamente alineadas y ya se habla de una serie similar el próximo año en Tokio.
Una amenaza de bomba el miércoles ens














