¿También si quien rapea lo hace en tres idiomas, como ella? En su caso, ella no imaginaba que sería capaz de hacerlo hasta que se animó a rapear en público movida por el amor propio.

Cuando Amparo Elena Aliaga Tapia conoció El Alto, existían muchos prejuicios -y siguen existiendo- contra su población. Pero ella se enamoró de esta ciudad de Bolivia y de su gente y allí se quedó: decidió dedicar su vida a transformar el planeta por medio del arte. Por una “cuestión de honor” subió por primera vez a un escenario a rapear. Enseguida sintió una conexión especial con el público. El único tema que había preparado fue todo un éxito. Así fue el comienzo de su trayectoria musical.