En 2014 la atleta estadounidense Alysia Montaño impactó a los espectadores del campeonato Nacional de atletismo de Estados Unidos al terminar –en última posición– la carrera de 800 metros lisos embarazada de ocho meses. Tres años más tarde Montaño repetía la experiencia, aunque esta vez en su quinto mes de gestación. Ambas hazañas le valieron el apodo de Wonder woman.
Meses después Serena Williams ganaba el abierto de tenis de Australia –su 23 Gran Slam individua– con un feto de ocho semanas creciendo en su vientre. Estos son tan solo dos ejemplos de atletas de primera línea que han competido al más alto nivel siendo gestantes, pero se podrían sumar otros muchos nombres a la lista. Como el de Kerri Walsh Jennings, que se alzó con la medalla de oro de vóleibol en los Juegos Olímpicos de Londres; y mucho antes, en 1920, la sueca Magda Julin ganó el oro de los juegos de Amberes en patinaje estando embarazada de cuatro meses.
Pero no hay que fijarse en atletas de primer nivel para encontrar a futuras mamás que se entrenan de manera intensa durante la gestación. En el último año hastags como #fitmom o #mamafitness han conquistado las redes sociales acompañados de imágenes de mujeres en avanzado estado de gestación, que durante el embarazo practican deportes que van más allá del típico yoga (o pilates), la natación o los largos paseos. Pero, ¿es bueno para una futura mamá y para su futuro bebé hacer ejercicio intenso durante este tiempo?
La recomendación más común entre los ginecólogos es el reposo y el ejercicio moderado, muy moderado. “El deporte indicado para las embarazadas es caminar, nadar y otros ejercicios como el pilates. Levantar pesas, correr o hacer ejercicio más intenso es una barbaridad”, apunta el ginecólogo de la clínica Ruber Internacional Juan Vidal. Entre las contraindicaciones que señala el doctor Vidal está la prematuridad del parto, con todos los problemas que esto conlleva tanto para la madre como para el futuro bebé.
Sin embargo, otros profesionales como el doctor Ángel Gutiérrez, especialista en medicina deportiva y autor –junto a la ginecóloga Olga Odón– de un estudio auspiciado por la Universidad de Granada sobre la incidencia del deporte durante la gestación, difiere completamente. “Muchos de los ginecólogos actuales son muy conservadores y por eso no recomiendan el ejercicio intenso durante el embarazo”, explica en conversación telefónica a este diario. “Hay que tener en cuenta que no hace tanto tiempo nuestras abuelas trabajaban en el campo y en lo que hiciera falta, tanto durante el embarazo como en el posparto. Y nadie consideraba que eso fuera peligroso, ni para ellas ni para el bebé”, puntualiza.














