Investigadores de la Universidad de Swansea han desarrollado un nuevo método respetuoso con el medio ambiente para eliminar los productos químicos tóxicos del agua.

 

Se ha utilizado una máquina recién inventada, llamada MACS (Matrix Assembly Cluster Source), para diseñar un avanzado método de tratamiento de aguas utilizando un método libre de disolventes.

 

La investigación, del Instituto de Materiales Innovadores, Procesamiento y Tecnologías Numéricas (IMPACT) dentro del Colegio de Ingeniería de la Universidad de Swansea, fue financiada por el EPSRC y dirigida por el Profesor Richard Palmer.

 

El profesor Richard Palmer explica al respecto del sistema: «Las moléculas orgánicas dañinas son destruidas por un poderoso agente oxidante, el ozono, que es potenciado por un catalizador. Por lo general, estos catalizadores se fabrican por métodos químicos utilizando disolventes, lo que crea otro problema: ¿cómo tratar los efluentes del proceso de fabricación? La innovación realizada en la U. de Swansea es una máquina recién inventada que fabrica el catalizador por métodos físicos, sin utilizar ningún disolvente y, por lo tanto, sin efluentes. La nueva técnica es un cambio de paradigma en el método del tratamiento de aguas y otros procesos catalíticos».

 

El profesor Palmer añade que «Nuestro nuevo método para fabricar catalizadores para el tratamiento de aguas utiliza un proceso físico que es un método basado en el vacío y sin disolventes. Las partículas del catalizador son grupos de átomos de plata, hechos con la máquina MACS. Ello resuelve el longevo problema de la baja tasa de producción de grupos, lo que significa que, por primera vez, es posible producir suficientes para su estudio a nivel de laboratorio, con el potencial de ampliarlos hasta el nivel de fabricación de lotes pequeños y más allá».

 

 

 

El sistema MACS. (Foto: IMPACT/Swansea University)

 

Los grupos de átomos de plata son aproximadamente 10.000 veces más pequeños que el ancho de un cabello humano y han sido de gran interés para los investigadores debido a sus propiedades únicas. Sin embargo, debido a su inadecuada tasa de producción, la investigación en esta área ha sido limitada.

 

El nuevo método MACS ha cambiado esto: aumenta la intensidad del haz de grupos para producir suficientes gramos de polvo para pruebas prácticas. La adición de ozono al polvo destruye entonces las sustancias químicas contaminantes del agua, en este caso el nitrofenol.

 

Sobre el potencial futuro de esta tecnología de vanguardia, el profesor Palmer resume:

 

«El método del MACS para el diseño a nanoescala de materiales funcionales abre horizontes completamente nuevos a través de una amplia gama de disciplinas, desde la física y la química hasta la biología y la ingeniería. Por lo tanto, tiene el poder de permitir avances radicales en tecnología avanzada, como catalizadores, biosensores, materiales para la generación y almacenamiento de energía renovable, etc. Parece muy apropiado que la primera demostración práctica del proceso de fabricación respetuoso con el medio ambiente ideado en Swansea se refiera a algo que nos preocupa a todos: ¡el agua limpia!». (Fuente: NCYT Amazings)