Tras la desaparición de una embarcación turística sumergible en el Atlántico, la maldición del Titanic ha vuelto a golpear. Cinco personas a bordo de la embarcación fueron «tragadas por el mar».
Desde que el Titanic se deslizó de manera fatal bajo las gélidas olas del Atlántico en abril de 1912, el buque siniestrado ha sido objeto de fascinación para millones de personas. Y el cine ha sido un medio para recrear ese triste episodio.
La tragedia, en la que perdieron la vida más de 1.500 personas al chocar con un iceberg, se produjo a pesar de que, cuando se botó, se decía que el Titanic era «insumergible».
El cine registra más de 30 películas sobre la tragedia, incluyendo «Salvada del Titanic», que se rodó en menos de dos semanas y se estrenó 29 días después del naufragio en 1912, y la más popular: «Titanic», de James Cameron, de 1997.
A última hora de la tarde del 14 de abril de 1912, el R.M.S. Titanic chocó con un iceberg y se hundió en las gélidas aguas del Atlántico Norte, matando a 1,517 de los 2,223 pasajeros y miembros de la tripulación que iban a bordo.
Para dar sentido a este trágico y aparentemente aleatorio desastre, a lo largo del siglo pasado la gente ha contado historias de señales ominosas de mala suerte que supuestamente se habían ignorado de antemano, o a urdido elaboradas teorías conspirativas para explicar la «verdadera» razón por la que se hundió.
Sin embargo, aunque la forma en que se produjo la catástrofe parecía improbable en aquel momento, el barco parece haber estado maldecido casi desde el momento en que zarpó de Southampton.
Una de las teorías de conspi














