Sony ha conseguido reiniciar con éxito la franquicia Resident Evil. Atrás quedan las películas de Milla Jovovich y sus múltiples historias paralelas. Este reboot de la franquicia apuesta por un tono mucho más terrorífico e impersonal de la mano de Zach Cregger, el director de la aclamada ‘Weapons’. El resultado, por ahora, es más que satisfactorio.

La película se ha estrenado en la taquilla estadounidense dominando el fin de semana con 60 millones de dólares. Es, con diferencia, el mejor arranque de cualquier filme de la saga, y además ha conseguido superar las expectativas que la propia distribuidora ha ido actualizando progresivamente, y que arrancaban con el objetivo de lograr los 40 millones de dólares.