ELGRAFICODELSUR.COM.– Él querer engañarme es como querer engañar el amanecer a un gallo. Miren señores, no se como este pueblo se deja engañar tan fácilmente.La existencia de los seres humanos encierra algunos enigmas apasionantes, la experiencia de vivir y ver me ha permitido ser yo mismo.
El precio de ser diferente es muy alto, pero ser auténtico y coherente con nuestros pensamientos y sentimientos es un respaldo fundamental para poder llegar a vivir de acuerdo con nuestros principios y expectativas.
La vida es el regalo más maravilloso que el todopoderoso nos ha brindado.
Sin embargo, la percepción que los médicos tenemos de la aventura de vivir pasa por derroteros muy distintos que dependen, en buena medida, de la visión que vamos acuñando a medida que vamos transitandos por las diferentes etapas de nuestra experiencia como medico, una profesion tan difícil que hoy en día está llena de riesgos y que desde que atendemos al paciente estamos entre la vida y la muerte.
Estamos educamos y programados para dividir la vida misma en episodios que catalogamos como éxitos o fracasos, o que nos proporcionan alegrías o tristezas, bienestar o desazón…
Esa rigidez y estrechez en la apreciación de la dimensión de lo que significa enfrentarse a los desafíos del paciente cuando está grave y esto hace que los médicos día tras día vivamos nuestro trabajo como caminos de fuego, cuando somos demandado y los días aciagos por los que podemos atravesar en este camino tan difícil hoy en día……
Solo la naturaleza humana, con sus virtudes y con sus defectos, es capaz de sostenernos ante el embate furioso de escenarios de familiares de algunos pacientes que cambian en forma constante, obligandonos a aceptar de juego que, no pocas veces, se encuentran en el límite con lo ético y con la moral.
La experiencia que me ha dado la vida de ir sorteando los distintos retos, de algunos casos rechazarlo por que me huelen a problemas desde el inicio y ir sorteando los distintos retos a los que la vida nos enfrenta nos fortalece y nos hace mucho más restentes al dolor, a la injusticia de querer culpar al médico ante una situación que por más que tratamos no somos dioses para salvarlo y la insensibilidad que, en forma creciente, se han ido instalando en un país que aparece como altamente conflictivo para la vida del médico…??
Hacia dónde vamos???
Es la interrogantes…
Del mundo del médico de Hoy…..














