En Río San Juan, en la costa norte del país, el carnaval sale literalmente del agua y cobra vida. Entre febrero y marzo, la Laguna Gri Gri se convierte en el escenario para que una decena de comparsas desfilen en botes para todo el pueblo que se aglomera en los alrededores.

Unas 16 comparsas que representan calamares gigantes, caballitos de mar, langostas, peces, compuestas por niños y jóvenes celebraron su identidad con el carnavarengue, un evento de cuatro días que tiene lugar desde 1997 en Río San Juan, y al que acuden cientos de personas, desde los locales, los riosanjuaneros ausentes, visitantes de otras provincias y extranjeros.