La naturaleza de la fuerza de la gravedad siempre ha sido un misterio. No poder estudiarla a escala cuántica ha sido un impedimento para poder profundizar en su estudio. Ahora, gracias a un experimento pionero, puede que la situación haya cambiado drásticamente.
El experimento lo ha realizado un equipo integrado, entre otros, por Hendrik Ulbricht, de la Universidad de Southampton en el Reino Unido, y Tim M. Fuchs, del Instituto de Física de Leiden adscrito a la Universidad de Leiden en los Países Bajos.
Para el experimento, se empleó un sofisticado montaje que incluía dispositivos superconductores, temperaturas unas fracciones de grado por encima del cero absoluto (la temperatura más baja permitida por las leyes de la física), campos magnéticos, detectores ultrasensibles y un avanzado aislamiento contra las vibraciones.
Los investigadores han logrado demostrar un acoplamiento gravitatorio entre una partícula magnética levitada a escala submilimétrica dentro de una trampa superconductora y masas fuente del orden del kilogramo, con una separación de aproximadamente medio metro.
Los resultados de este experimento abren la puerta a futuros experimentos entre objetos y fuerzas aún más pequeños, y a la posibilidad de poder explorar de manera directa, mediante experimentos físicos, la elusiva teoría de la gravedad cuántica, lo cual, tal como aventura Fuchs, podría llevar a resolver algunos de los misterios del universo, incluyendo cómo exactamente comenzó este, qué ocurre en el interior de los agujeros negros y si todas las fuerzas pueden agruparse en una teoría de la gran unificación.














