El papa Francisco urgió el lunes a los dirigentes de Timor Oriental a prevenir «todo tipo de abuso» contra los niños y adolescentes durante una visita a este país asiático de mayoría católica que sufrió un sonado escándalo de pederastia dentro de la Iglesia.
El pontífice, de 87 años, aterrizó a principios de la tarde en la capital timorense, Dili, en la tercera escala de una gira de 12 días en la región Asia-Pacífico, que lo llevó a Indonesia y Papúa Guinea, y concluirá el viernes en Singapur.
En su primer discurso ante los dirigentes del país, el jesuita argentino llamó a «actuar con responsabilidad para prevenir todo tipo de abuso y garantizar un crecimiento sereno a nuestros jóvenes», sin mencionar ningún caso concreto ni la responsabilidad del Vaticano.














