El comercio internacional está orientado a dejar fluir las mercancías originarias de cada país firmante de los tratados comerciales, independientemente de que estos tipos de convenios faciliten mecanismos de protección temporal, liberalizaciones o subsidios, por lo que las medidas internas que socavan las entradas de productos en beneficio del mercado interno generan conflictos y contramedidas.
Este es el caso con los aranceles impuestos por Estados Unidos a los países con los cuales mantiene relaciones comerciales, como República Dominicana, cuya nación está obligada a eliminar medidas internas que los estadounidenses consideran que afecta su competitividad y libre comercio.














