El mapa de la migración infantil en América Latina se transforma entre nuevas rutas y riesgos que, según especialistas, abarcan desde trabas para acceder a educación y salud en México hasta una «migración inversa» que expone a familias a nuevas amenazas ante el endurecimiento de restricciones para el paso a Estados Unidos.
Cada vez más familias y menores recorren trayectos de retorno que no siempre terminan en sus comunidades de origen, quedando expuestos a separación familiar o redes de trata, en un momento de debilitamiento de las instituciones que les acompañan, explica este miércoles a EFE Ivanna Paola Herrán Ballesteros, coordinadora regional de movilidad humana de Ayuda en Acción.














