Alrededor de hace 10 años, Norge Ruíz junto a sus padres, su hermana y su ahora esposa se montaron en una yola en las costas de su natal Cuba en búsqueda de un mejor sustento para su familia, una libertad añorada y el deseo de cumplir un sueño que desde su hogar se veía como “imposible”.

Por un espacio de ocho horas, Ruíz y su familia estuvieron vagando por el Mar Caribe entre las Bahamas y Haití, país donde estuvo detenido por más de una semana.