El «hijo preferido» de la reina Isabel II, el príncipe Andrés, fue visto durante años como un playboy y militar valiente, pero ahora se ha convertido en una mancha para la corona, tras su arresto el jueves debido a sus controvertidas relaciones con el fallecido Jeffrey Epstein.
Andrés, descrito durante décadas como el «hijo predilecto» de Isabel II, ha perdido toda la admiración que generaba, que incluía para los británicos su participación en la Guerra de las Malvinas contra Argentina en 1982.














