El triunfalismo en un candidato, el exceso de promoción y colocar su figura como eje principal por encima de la gente son parte de los errores garrafales que cometen los políticos durante las campañas electorales.

Yehonatan Abelson, académico en The Graduate School of Political Management de The George Washington University, asegura que ese enfoque comunicacional es un error en estos tiempos.

“La regla número uno es que siempre la gente es la protagonista. Se piensa que el protagonista es el candidato y no es así, la gente vota por alguien que lleve sus deseos a la casa de poder para que estos puedan ser realizados”, afirma Abelson durante una entrevista realizada en las instalaciones del LISTÍN DIARIO.

El experto en estrategias de comunicación señala que los temas más importantes para los dominicanos no están en agenda de campaña, tales como los cortes de luz, la inseguridad, la falta de empleo; por lo que los candidatos han  continuado en el error de publicitar su imagen y no capitalizar los problemas básicos y generales.

“Hoy en la agenda de campaña es más publicitaria, tiene que ver más con la interna política de cada parido, o el candidato hablándole a otra gente informada en política, y yo no veo que estén los temas que están en la agenda las cosas de lo que la gente habla en la noche con sus familias, entonces yo creo que ese es el principal problema, que no se está hablando de lo que no deja dormir a las personas en la noche”, indica.

Abelson explica que hay dos pulsiones que determinan el voto que son la esperanza y el miedo.

“Hay gente que hace campaña apelando a la esperanza o a un futuro mejor, hay otras que hacen campaña apelando al miedo de que el otro es peor. Y yo creo que ninguno está tampoco apelando a esas dos premisas”, expone.

Sobre la corrupción, Abelson asegura que ese no es un tema del que se pueda sacar provecho, ya que la gente, por lo general, le presta poca importancia o atención, en comparación con los problemas básicos que sí le atormenta en el diario vivir.

Sobre los opositores

La palabra “cambio” es un “driver de votos fuertísimo”, según Abelson, por lo que los opositores deberían adueñarse de ella o capitalizarla aún más.

“La palabra ‘cambio’ tiene un arma de mucho valor, por ejemplo en Ecuador, cuando Lenin Moreno era candidato presidencial luego de que Correa tuviera 12 años en el poder, su eslogan fue ‘el cambio verdadero’. Realmente nosotros nos apropiamos de la palabra ‘cambio’ porque con cada nuevo liderazgo viene una ola de cambio, no importa que esté apadrinado por el presidente”, dice.