“Mi verdadero nombre es Aegon Targaryen”. Así, sin más.
El segundo episodio de Juego de Tronos deja ciertos aromas en el aire y una certeza. La certeza es que la batalla que hemos esperado por 9 años ya tiene fecha y hora: será el próximo domingo cuando los Caminantes Blancos lleguen a Winterfell y el Ejercito de los Vivos luche por sobrevivir.
Uno de los aromas que deja el episodio, probablemente el más claro, al olfato de todos, fue esa especie de encuentros especiales de los personajes de la serie, en la previa a la batalla. ¡A la gran batalla! En esa calma que antecede a la tormenta. El silencio antes del portazo.
Y como siempre, desde aquí en adelante corre por su riesgo seguir leyendo. Imagine un cartel enorme que diga ¡Alerta de Spoiler! Gracias.
Pues ese aroma del que hablamos podría incluso tener sonido. Sonido a despedida.














