Un ramo de novia, un popurrí, el marco de un cuadro, un florero, un plato decorativo o simplemente un manojo colgado a modo de decoración…

Son muchas las opciones donde la belleza de las flores secas sale a relucir.

Así que dale una segunda oportunidad a ese arreglo que te regalaron por cumpleaños y a las matas el patio dejando que flores, hojas y todo su follaje se sequen al natural. Y luego sácale partido a esos colores ¡y olores!

Algunas ideas para empezar.

El encanto de las flores secas

Usa las esferas de popurrí para adornar repisas y centros de mesa. Las bolsitas aromáticas en telas transparentes las puedes poner en lugares pequeños y oscuros como  clósets y gavetas.ISTOCK

 

Florero. Un bodegón real de flores, hojas y ramitas secas.ISTOCK

 

¿Buscas un adorno diferente para la pared de la sala? Pega con silicona a un plato llano flores de diferentes tamaños, hojas, cáscaras de frutos secos, pétalos y especias.ISTOCK

 

Dale color a los pétalos, semillas y especias y úsalos como elementos para un suvenir. Como este coqueto popurrí en una botella.ISTOCKPHOTO

 

Las flores secas aportan un aire elegante y minimalista a cualquier lugar.GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO

 

Algunas especies como las estatíes, el eucalipto, los pajones, las espigas y los bombones amarillos se secan con algo de olor. Elíjelos para conseguir un efecto multicolor.GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO