Estados Unidos abrió este viernes una nueva era migratoria aplicando mano dura a los migrantes que llegan eludiendo las «vías legales» y, paralelamente, México suspendió los permisos de tránsito con los que los aspirantes al asilo avanzaban hacia el norte.

Los migrantes que llegan a la frontera con Estados Unidos tienen que haber pedido cita a través de la aplicación móvil CBP One o haber solicitado asilo en un país de tránsito hacia Estados Unidos y haberle sido denegado.

Porque de lo contrario, salvo contadas excepciones, podrían incurrir en una presunción de inelegibilidad al asilo, según una nueva norma que entró en vigor el viernes de madrugada.

El calendario de política interior ha tenido mucho que ver para el endurecimiento de las condiciones de asilo. Y es que el presidente demócrata Joe Biden se encamina a las presidenciales de 2024 con la migración como uno de sus puntos débiles, que los republicanos tienen la intención de aprovechar.

Solo dios sabe

Los migrantes no se dan por vencidos.

Agustín Sortomi, un hondureño, intentó entregarse a las autoridades fronterizas el jueves en Ciudad Juárez, México, con su esposa y sus dos hijos.

«Ya me entregué dos veces y no me reciben. No sé qué hacer», contó a una periodista de la AFP.