A su condición de “guerrillero” en el ejercicio de su profesión como entrenador de baloncesto, ahora Néstor –Ché- García tendrá que agregar las dotes de científico. O más bien de químico.

Y es que el seleccionador del equipo dominicano que participará en la Copa Mundial a partir del día 25 en Filipinas, Japón e Indonesia tendrá que combinar bien sus nuevos “ingredientes” (Towns, Quiñones, Figueroa, etc.) con los que ya tenía para que el resultado sea un alimento rico en proteínas, vitaminas y minerales (una clasificación a los Juegos Olímpicos).

“No es fácil a veces acoplar las piezas nuevas al equipo”, dice el entrenador Amaury Durán, quien confía que el conjunto avanzará más allá de la primera ronda en la cual comparte el Grupo A con Italia, Angola y el anfitrión Filipinas.

Explica que los tres partidos de fogueo que le restan al combinado criollo servirán de preparación, entrenamiento y estudio para el gran desafío que congrega a las 32 naciones que atravesaron el complejo proceso de ventanas y que esta vez dejó fuera a potencias como Argentina, Nigeria y Turquía.